Thursday, June 13, 2024
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Errores en el cuidado del cabello que debes corregir

Tener un cabello sano y fuerte depende en gran medida de llevar una dieta balanceada y de elegir los productos adecuados para cada tipo de color. Muchas veces nos quejamos del ritmo de crecimiento que tiene una melena. De su escaso brillo, de su textura, del aspecto que tienen sus puntas, del volumen y el color. Pero poco nos cuestionamos en qué errores del cuidado del cabello estamos incurriendo para ocasionar tales efectos y dejarlo en tan mal estado.

Planchar el pelo a diario, someterlo a decoloraciones constantes, cambiar de color como si se tratara de ropa interior. Usar el rizador con mucha frecuencia, abusar del cloro de las piscinas y exponerse en exceso al sol. Prescindir de los baños de crema y del acondicionador, dormir con el cabello mojado y consumir alimentos altos en grasa. Son tan solo algunos de los hábitos que debilitan la estructura capilar y por ende le dan una apariencia más fina y áspera a las hebras.

Por tales razones, te presentamos y explicamos a continuación, un listado de prácticas que debes evitar para minimizar el deterioro de la fibra capilar. Precisarlas y conocerlas en detalle te permitirá comprender sus implicaciones a fin de adoptar las medidas correctivas necesarias y no volver a repetirlas.

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Top 10 de los errores más comunes en el cuidado del cabello

Pese a las diferencias estructurales, a los niveles de absorción de humedad y a la incidencia del frizz. Tanto el cabello rizado, como el cabello liso, demandan de mantenimiento y atenciones para conservar su vitalidad e hidratación.

En ese orden, existen una serie variables generales que atentan contra el volumen, la suavidad y el manejo de ambos tipos de melena. Por ello, si llevas una alimentación rica en vegetales y aun así no consigues tener una cabellera deslumbrante y frondosa. Lo más probable es que estés cometiendo algunos de los siguientes errores:

1.- Eliges cualquier champú que se consigue en el mercado

A la hora de adquirir una línea de productos específicos para el cuidado capilar, es fundamental que tengas en cuenta las características y particularidades de tu cabello. No cualquier champú o acondicionador será lo suficientemente amable con su estructura. Ni le aportará los nutrientes que necesita para regenerarse gradualmente de los efectos de un químico.

Aunado a ello, dependiendo del estado en el que se encuentre el cuero cabelludo, un producto será más idóneo que otro. Es por ello que, en casos de pelos decolorados, el uso de un champú azul matizador, sin sulfatos, ni parabenos, constituirá la opción lo más recomendable.

De igual forma, en cabellos rizados, se preferirá un champú con aceite de coco o aceite de argán antes que artículos de higiene capilar con fragancia. Esto debido a que los rulos requieren hidratación para mantenerse suaves y bien definidos.

2.- Abusas de los elementos de calor

Plancharse o secarse el cabello todos los días, así sea solo para retocar el alisado de algunos mechones. Resulta contraproducente para la integridad de las hebras capilares. Exponerse al calor que expiden dichos artefactos de forma prolongada, no solo hace que el pelo se torne quebradizo y reseco. También desencadena problemas serios como la alopecia en sus estadios iniciales.

En tal sentido, es fundamental hacer uso ocasional de estos artefactos de calor y dejar que el cabello descanse por unos días de ellos. En especial, cuando se está de vacaciones y no se amerita llevar la melena tan pulida. Asimismo, se recomienda adquirir planchas profesionales que permitan graduar la temperatura que se emplea para alisar el pelo.

No todas las personas tienen la fibra capilar del mismo grosor. Por tanto, algunas cabelleras se alisan con más facilidad que otras frente a ciertas temperaturas. De ahí la importancia de poder graduar las planchas y los secadores para evitar suministrar más calor del requerido. De igual forma, el uso de protectores térmicos es esencial para proteger al cabello de las agresiones del calor.

3.- Decoloras tu cabello con mucha frecuencia

Las decoloraciones implican extraer la pigmentación natural del pelo mediante un proceso químico con productos antioxidantes que abren la cutícula y barren la melanina. Si este procedimiento se lleva a cabo de manera recurrente, el tallo de la hebra capilar puede dañarse e incluso provocar afectaciones importantes a nivel de la raíz. Al igual que ocasionar debilidad y pérdida de volumen.

De este modo, el periodo de tiempo que se debe esperar para efectuar una decoloración tras otra, es de al menos 15 días. Es decir que, en un mes, en casos extremadamente necesarios, se pueden efectuar cerca de dos procesos químicos. No obstante, después de estos tratamientos es clave recurrir a una hidratación profunda para evitar que el cabello se rompa o divida.

4.- Olvidas usar mascarillas hidratantes

Después de someter el pelo a una gran cantidad de cambios en su apariencia y composición. Las mascarillas capilares son la mejor alternativa para atenuar y revertir parte del maltrato que se le ha proporcionado a las hebras. Gracias a la riqueza de sus nutrientes, estos preparados caseros o comparados, le brindan al cabello una vasta protección contra los daños que causan los tintes y los efectos de la exposición solar.

Aunado a ello, hidratan profundamente el cabello y evitan el encrespamiento e incluso ayudan a prevenir la caída del cabello. En tal sentido, se recomienda aplicar una o dos mascarillas naturales a la semana para devolverle la humedad, los aceites y los nutrientes perdidos en cualquier melena.

5.- Lavas en exceso o muy poco tu cabello

El lavado excesivo del cabello lejos de fortalecerlo, lo debilita y tiene impacto negativo en el cuero cabelludo. Genera irritación y aumenta las dermatitis persistentes. Y si la piel de la que emerge la fibra capilar está enfermada, el pelo en general acarreará igualmente con una serie de deficiencias.

Por otra parte, si dejamos mucho tiempo sin lavarlo también conseguiremos deteriorarlo, pero esta vez desde la acumulación de grasa. El exceso de grasa en el cuero cabelludo obstruye la respiración del tejido capilar y el crecimiento de los folículos pilosos. Esto deviene en un mayor riesgo de padecer alopecia, caspa, seborrea, descamaciones y picores.

En ese orden, lo ideal es lavarlo de 2 a 3 veces por semana, sin abusar del acondicionador y aplicándolo solo de medios a puntas. No obstante, en casos de cabellos secos y ásperos con una sola lavada cada 10 días o una vez a la semana, será más que suficiente para mantenerlo limpio.

6.- Tomas duchas con agua demasiado caliente

Lavarse el pelo con agua excesivamente caliente es perjudicial para la salud de cualquier melena. El agua caliente aumenta la porosidad de las fibras capilares y deja el pelo mucho más quebradizo. De igual forma, produce un efecto barrido, que arrasa con los aceites naturales esenciales, provocando deshidratación y resequedad.

Además, el agua extremadamente caliente en el cabello favorece la aparición de canas prematuras, acelera la pérdida del color del tinte y aumenta la producción de cebo en el cuero cabelludo. Por tales razones, lo ideal es lavarse el pelo con un agua que oscile entre los 23°C y los 24°C. Es decir, cuando este entre medio tibia y fría.

7.- Usas productos fijadores en exceso

El uso desmedido de productos fijadores como lacas, geles, gominas, ceras, pomadas, espumas y polvos de volumen, alteran el ciclo del crecimiento capilar. Aunado a ello, hacen que el pelo pierda humedad, luminosidad e incrementan los signos de resequedad.

Algunos de estos cosméticos poseen compuestos como la silicona y el alcohol, que son altamente perjudiciales para la estructura del pelo y el cuero cabelludo en general. Por ello, tratar de evitarlos o usarlos con moderación.

8.- Desenredas el cabello con un cepillo inadecuado

Así como es fundamental usar un champú acorde a cada tipo de cabello, también debe seleccionarse con pinza el cepillo que emplearemos a diario desenredarlo. De lo contrario, se estará dañando el pelo, quebrándolo desde las puntas y debilitándolo desde la raíz. Algunos peines generan tirones innecesarios y no son aptos para usarlos con cabello mojado.

Ante este escenario, los cepillos neumáticos constituyen una de las mejores opciones para desenredar el cabello y a la vez darle soltura y flexibilidad. Vienen en distintas presentaciones y con distintas características, así que es posible escoger el que más se adapte a tu tipo de cabello.

9.- No cortas de forma regular las puntas

Estimular el crecimiento del cabello pasa por cortarlo cada 2 o 3 meses. De este modo, se evitará que las puntas abiertas hagan mella en la estructura capilar y que el daño se propague por más tiempo. Además, supone una excelente manera de sanear el cabello e impulsar su vitalidad a corto, mediano y largo plazo.

10.- Abusas del consumo de cigarrillos y bebidas alcohólicas

El alcohol, el tabaco y los cigarrillos, son nocivos para prácticamente cualquier ámbito de nuestra vida. Entre las principales consecuencias que acarrean las bebidas alcohólicas destacan la deshidratación, la pérdida de brillo y la resequedad. Mientras que el tabaco afecta la circulación sanguínea, reduciendo el flujo de la sangre en nuestro organismo. Una alteración que implica que los folículos pilosos no obtendrán los nutrientes y minerales necesarios para crecer.

Es esencial, por tanto, ingerir alcohol de forma muy esporádica y de ser posible suspender el consumo de tabaco y cigarrillos.

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